En Bariloche también puede pasar entre los árboles

San Carlos de Bariloche está en la provincia de Río Negro, Argentina. Más un millón de visitantes

se dan cita allí cada año. Tiene centros de esquí muy reconocidos, y también existen varias instituciones de estudios científicos como el Atómico, el Instituto Balseiro de la universidad Nacional de Cuyo, y una empresa que produce reactores nucleares, radares y hasta satélites.

En el 2012, a Bariloche se le bautizó como la capital nacional del turismo de aventura. Y una de las razones para esta designación se encuentra en el corazón de El Cerro López, una zona montañosa en cuya falda está Colonia Suiza. Tiene una altura de 2.075 metros sobre el nivel del mar.

Al lado norte están los lagos Nahuel Huapi y Moreno. Allí construyeron en una pequeña península, un pintoresco hotel estilo canadiense, denominado Llao Llao. Cuenta con su propio campo de golf, piscina climatizada y un spa.

El Cerro López tiene en su interior una estructura de transporte que permite, prácticamente, volar por en medio de la arbolada para ir deteniéndose de plataforma en plataforma, en recorridos apasionantes a dos metros de altura. Ésta es la práctica del canopy, un deporte que permite deslizarse por un sistema de cables horizontales que trazan circuitos entre los árboles, en un descenso controlado.

Para llegar a la cima desde donde se inicia el lanzamiento, se debe subir con vehículos de doble

tracción. En Colonia Suiza hay numerosas viviendas de una a cinco camas, que se alquilan completas, por día, semana o quincena, a los turistas que aman la aventura. Y para quien ama el riesgo pero también disfruta de la comodidad extrema está el Hotel Nirvana Resort & Spa, que posee 25 hectáreas de jardines. Tiene piscinas externas y climatizadas bajo techo. Ofrece además paseos a caballo, salas de juegos y la cercanía de los esquí y el canopy.